lunes, 30 de julio de 2007

Inmortales

Fueron modelos a seguir por jugar en un mismo equipo
Ripken y Gwynn ya son inmortales

Con un público alrededor de los 70 mil y con 50 miembros de Cooperstown que le dieron la bienvenida a Cal Ripken y Tony Gwynn, peloteros que desfilaron toda su carrera en un solo equipo. Ripken hombre de hierro y Gwynn un ocho veces campeón de bateo.


Con unas placas que reflejaban el Hombre de Hierro de Baltimore (Ripken) y Mr. Padre (Gwynn), fueron recibidos en las instalaciones del Clark Sports Center de Nueva York, Cal Ripken Jr, quien jugó toda su carrera con los Orioles de Baltimore y Tony Gwynn quien jugó con sus amados Padres de San Diego.
70 mil espectadores que plenaron los colores de ambos equipos donde jugaron estas dos estrellas, contó además con la presencia de figuras de Hollywood como Richard Gere y John Travolta; además de ex peloteros de ambos equipos quienes jugaron con los nuevos inmortales.

Hombre de Hierro

El hijo prodigio de Baltimore, que captó la atención del mundo beisbolero con sus 2,632 partidos jugados en forma consecutiva, se encontró en un rol menos cómodo el domingo. Sin embargo, se manejó de una manera bien profesional, una constante de su brillante carrera de 21 años en las mayores.
Ripken debutó en el año de 1981, y al año siguiente como jugador de la tercera base consigue el Novato del Año con un promedio de 264 de bateo, 28 jonrones y 93 carreras impulsadas. Su éxito inicial no quedó estancado como es usual para un novato: el año 1983 fue considerado el jugador más valioso de la temporada. Sus números acumularon .318 de bateo, 27 cuadrangulares y 102 RBI. Incluso su equipo logró llevarse la serie mundial de ese año frente a los Philadelphia Philies. El buen desempeño de Ripken tanto en el campo como en el bateo fue lo que hizo de él una figura destacada para ser un short-stop, posición tradicionalmente defensiva. De 1983 a 1986 tuvo los mejores números ofensivos para un parador en corto.
"Hoy se trata de celebrar lo mejor que ha sido el béisbol, y lo mejor que puede ser", dijo Ripken, quien se emocionó al hablar de su familia, sobre todo su relación con su padre, Cal Ripken Sr. durante su discurso de exaltación.
Después de esos primeros años excepcionales como jugador de los Orioles de Baltimore, sus números al bate decayeron, a pesar que su trabajo en el campo fue siempre notable ( apenas 3 errores en 1990). Hasta que en 1991 tuvo la mejor de sus temporadas. Sus promedios ofensivos alcanzaron los .323 de bateo, 34 homeruns y 114 RBI. Fue nominado "Jugador Mas Valioso" de la Liga Americana y del Juego de las Estrellas.
Ripken también habló de manera elocuente acerca de un tema de gran importancia para él: el ayudar al béisbol a crecer y atraer a una próxima generación de fans. Exhortó a los ligamayoristas, del presente y del pasado, a que pusieran de su parte para pasar la antorcha del béisbol a los niños.
"Nos guste o no, como ligamayoristas, somos modelos a seguir. La única interrogante es que si ese modelo será positivo o negativo", dijo Ripken.


Siempre será recordado como el Iron Man del béisbol
La racha de más juegos consecutivos comenzó un 30 de mayo de 1982. Dentro de ese periodo además logró una marca no oficial de 8,243 innings jugados sin parar desde el 5 de junio de 1982 hasta el 14 de septiembre de 1987. El béisbol en los Estados Unidos había sufrido una de sus peores crisis en el año de 1994 cuando los jugadores se fueron a la huelga. Ya para 1995 la expectativa de alcanzar y dejar atrás el récord histórico de Lou Gehrig era grande, este hito le haría un gran bien al deporte para recuperar las glorias individuales.
El 6 de septiembre contra los Angels jugó el partido número 2,131. Cuando al quinto inning su marca ya fue oficial, Ripken corrió alrededor del Camdem Yards en medio de una ovación espectacular y una teleaudiencia enorme a todo lo largo y lo ancho de los Estados Unidos. La racha terminó un 20 de septiembre de 1998 totalizando 2,632 juegos. Se ganó el sobrenombre de Iron Man. Su última temporada fue la del 2001. El número que ocupó en su camisola (8) fue retirado ese mismo año.
El 19 veces participante en el Juego de Estrellas cerró su discurso con algunas palabras filosóficas de sabiduría.
"La racha es marcada por un número, un comienzo y un final", dijo Ripken. "Realmente creo que no hay final, sólo puntos en los que empezamos de nuevo. Mientras tengo un nuevo comienzo con esta exaltación, sólo espero que podamos apreciar lo afortunados que somos".
"Este día no deberíamos hablar solamente sobre nosotros", dijo Ripken. "Deberíamos festejar todo lo mejor que ha sido el béisbol y todo lo mejor que puede ser. Es un símbolo vivo, popular".
"Les guste o no, como jugadores de las grandes ligas, somos modelos", dijo. "Se trata de saber si será positivo o negativo".

Estudioso al batear
Tony Gwynn hizo su debut en 1982 logrando un promedio de 289 en 54 juegos. Esa sería la única temporada en toda su carrera en la que bateó por debajo de 300. La siguiente empezó a utilizar el videotape para analizar los lanzamientos de los pitchers, algo que de ahí en adelante no solo le ayudaría a el sino a sus compañeros de equipo.
En 1984 logró su primer título de bateo (351) y llegó con su equipo a la Serie Mundial que perdería frente a los Tigres de Detroit. En 1987 alcanzó los 370 de promedio, el mayor en 39 años en la Liga Nacional para esa fecha y otro título como mejor bateador , algo que repetiría los siguientes dos años.
En 1993 alcanzó los 2,000 hits y comenzó una racha de cinco años bateando arriba de 350. En 1994 estaba teniendo una temporada extraordinaria con promedio cercano a los 400, pero debido a la huelga de ese año paró su average en 394, el mejor desde Ted Williams de 406, cincuenta y tres años antes. Hasta 1997 logró racha de cuatro títulos de bateo.
En 1998 los Padres alcanzaron otra vez la serie mundial frente a los Yankees de New York pero perdieron en cuatro juegos consecutivos. En 1999 Tony alcanzó la marca de los 3,000 hits.
Se retiró en el 2001 y el número de su uniforme (19) fue retirado por la organización de San Diego en el 2002.
Gwynn, 15 veces participante en el Juego de Estrellas y 3,141 hits de por vida, habló de corazón cuando describió su trayectoria a Cooperstown y lo que se requirió para llegar hasta allí.
"Mi padre me dijo, si trabajas mucho, vendrán cosas buenas. Tenía mucha razón", dijo Gwynn. "Trabajé mucho, porque tuve que hacerlo".
"Creo que los aficionados se sentían cómodos con nosotros, podían confiar en nosotros y cómo jugábamos, sobre todo en esta era de negativismo", dijo. "Creo que eso está más allá de toda duda".
"Cuando firmas tu nombre en la línea punteada, eso es algo más que jugar al béisbol", añadió. "Tienes que ser responsable y tomar decisiones y mostrar a la gente cómo se deben hacer las cosas".

Los inmortales también dijeron presentes

El narrador de los Orioles y maestro de ceremonias Gary Thorne dio inicio a la actividad presentando a los 53 miembros del Salón de la Fama presentes, uno por uno. Las mayores ovaciones del día fueron para los ex Orioles Earl Weaver, Frank Robinson, Brooks Robinson, Jim Palmer y Eddie Murray.
También fueron exaltados el locutor de radio de los Reales, Denny Matthews, y el cronista de la ciudad de San Luis, Rick Hummel. Matthews ganó el Premio Ford C. Frick por excelencia en locución, mientras que Hummel se adjudicó el Premio J.G. Spink por contribuciones meritorios en la crónica del béisbol por escrito. Además, el Salón de la Fama le rindió tributo a uno de los suyos, Bobby Doerr. El ex segunda base de los Medias Rojas celebró recientemente el 70 aniversario de su debut en Grandes Ligas.
Con la adición de Ripken y Gwynn, el Salón de la Fama ya tiene 280 exaltados, incluyendo 198 ex jugadores de las mayores, 23 ejecutivos, 35 ex jugadores de las Ligas Negras, 16 managers y ocho árbitros.
La ceremonia de exaltación del Salón de la Fama del 2008 será el próximo 27 de julio. Números de por vida

Próximos a ser tomados en cuenta
La siguiente es la lista de los candidatos a ingresar a Cooperstown en los venideros años, quienes serán los nuevos inmortalizados… pronto lo sabremos
2008: Brady Anderson, Andy Benes, Delino DeShields, Shawon Dunston, Chuck Finley, Travis Fryman, David Justice, Chuck Knoblauch, Mike Morgan, Robb Nen, Tim Raines, Greg Swindell, Randy Velarde, Mark Wohlers
2009: Steve Avery, Jay Bell, John Burkett, David Cone, Mike Bordick, Ron Gant, Mark Grace, Rickey Henderson, Denny Neagle, Dean Palmer, Dan Plesac, Greg Vaughn, Mo Vaughn, Matt Williams, Mike Williams
2010: Roberto Alomar, Kevin Appier, Rod Beck, Ellis Burks, Andres Galarraga, Pat Hentgen, Mike Jackson, Eric Karros, Barry Larkin, Edgar Martinez, Fred McGriff, Shane Reynolds, Robin Ventura, Todd Zeile
2011: Wilson Alvarez, Carlos Baerga, Jeff Bagwell, Bret Boone, Kevin Brown, John Franco, Juan Gonzalez, Marquis Grissom, Mike Hampton, Al Leiter, Tino Martinez, Raul Mondesi, Hideo Nomo, John Olerud, Rafael Palmeiro, Benito Santiago, Ugueth Urbina, Larry Walker
2012: Bill Mueller, Tim Salmon, Tim Worrell

martes, 17 de julio de 2007

Barry Bonds

Realmente el slugger será apoyado a Cooperstown
¿Barry Bonds inmortal a fuerza de esteroides o que?

Si los Tigres de Detroit vuelven a la Serie Mundial, ¿le permitirá el gobierno americano la entrada al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para ver jugar a su amigo Magglio Ordóñez? Peter Gammons, analista de ESPN.

A comienzos del 2007, cuando se hizo pública la lista de nuevos integrantes a Cooperstown donde los ganadores fueron Cal Ripken y Tony Gwynn, el nombre de Mark McGwire no fue incluido. Un pelotero de 500 cuadrangulares (583 exactamente), no figuraba en la elección, sin duda alguna su testimonio ante el congreso en el 2005 junto a varios peloteros dejó una imagen del Big Mac dudosa sobre cuestiones del pasado, aunque nadie duda que la fuerza del gigante de Pomona era descomunal, la Asociación de Cronistas del Béisbol Norteamericano no apoyo la elección de McGwire y lo relego a un 24.3 %, números bajos para alguien de su calidad, tal vez si Canseco no hubiera sacado su libro y escándalos menores de unos peloteros, tuviéramos a McGwire en Cooperstown.

¿La pregunta es lógica, Barry Bonds recibirá el mismo trato de McGwire o que?

Cuando Barry Bonds está a cuatro jonrones de empatar la marca de todos los tiempos en poder de Hank Aaron, esos 756 cuadrangulares sin duda pondrán al fornido pelotero en el umbral de los inmortales; pero la sombra de los esteroides sigue latente en su peregrinar y las especulaciones sobre los últimos tres años desde que implantó un nuevo registro de jonrones en un año han puesto a Bonds una dura prueba sobre su credibilidad.

¿Acaso sus logros deberán ser analizados?, si observamos a Bonds en el inicio de su carrera de 1986 hasta 1993 lo vemos de contextura delgada y veloz con el bate y piernas con un excepcional fildeo, aunque no es un virtuoso en esa área. Pero desde 1994 hasta hoy la contextura evoluciono, el gimnasio, las pesas influyeron no sólo en él sino en otros peloteros que dieron tonalidad a su masa corporal.

Algunos señalan que desde que McGwire y Sosa se enfrascaron en aquel memorable
año de 1998 por la marca de jonrones de Maris, ganada por el primero; Bonds sintió celos de la atención que ambos peloteros generaban, inclusive cuando ambos visitaban San Francisco las miradas eran para McGwire y Sosa y Bonds era relegado a un segundo plano, inclusive peleas con compañeros como aquella protagonizada con Jeff Kent, quien diría que Bonds quiere que los periodistas y fanáticos se volquen hacía él sin importar el resto.

Víctor Conte dueño de los laboratorios BALCO, involucrados en el escándalo de esteroide a varias figuras del deporte norteamericano se encuentra en prisión, aunque no se ha detallado la lista de supuestos atletas que fueron provenidos de una mezcla con esteroides, el nombre de Bonds se vincula pues su entrenador Greg Anderson fue encarcelado por no dar información. Una vez Bonds confesó que uso una crema en su cuerpo, Jason Giambi se disculpo en unos entrenamientos por lo sucedido (confeso que usaba esteroides disimuladamente), y así otros peloteros salieron a luz pública como posibles amigos de este compuesto.

Pero que a hecho las grandes ligas, las suspensiones han sido para los latinoamericanos, dominicanos y venezolanos han sido involucrados, solamente el nombre de Rafael Palmeiro fue revelado e inclusive luego de haber negado que no usaba esteroides, fue abuchaeado en los estadios y dado de baja por los Orioles de Baltimore y hoy nadie sabe donde está, alejado de las canchas con registros de más de 500 jonrones y de 3.000 imparables.

Bud Selig sabe del negocio que representa el béisbol, aunque Palmeiro fue el único de gran cartel, hay una comisión que se encuentra recabando pruebas y una supuesta lista de figuras A-1 pudieran estar involucradas, así como la AEBA castigo a McGwire con su ingresó a Cooperstown, Bonds, Sosa, Sheffield, Giambi, Juan González, por citar algunos nombres estelares pudieran ser participantes de esto. Que tan cierto es el libro de José Canseco, acaso la MLB hará justicia en este caso como lo ha hecho el fútbol americano, será Bonds elevado a Cooperstown a sabiendas de que uso o no esteroides, donde llega la frialdad de los dueños de equipo por el beneplácito del espectáculo.

Si Bonds entra a Cooperstown una vez que se retire por los logros alcanzados, entonces McGwire, Sosa, Giambi, Sheffield, Palmeiro y aquellos que están en el ojo del huracán también deben ingresar a Cooperstown por sus logros.

domingo, 15 de julio de 2007

Brasil campeón

Demostraron que no necesitan de figuras
Brasil siempre Brasil


Los cariocas revalidaron su título conseguido en Perú 2004 venciendo 3-0
a una Argentina que fue una desconocida en la cancha.


No necesitaron de la presencia de Kaká y de Ronaldihno, aunque ellos dos no hacen Brasil, pues a diferencia de ambos skratchs, el técnico Dunga no convoco a Ronaldo, Adriano, Cafú, Cincihno, Ze Roberto, Dida, Roberto Carlos, etc…, pero aún así con estrellas en ascenso y de la mano de Robihno Brasil acabo con el sueño de Argentina de conseguir su copa número 15 después de largos 14 años.

Contra todos los pronósticos la canarihna venció de manera contundente 3-0 a Argentina que fue una sombra en la cancha ante los insistentes ataques de los brasileños; este octavo título de copa América representa una satisfacción para el pueblo carioca que vio como sus dos máximas figuras declinaron por no ir para descansar de sus respectivas temporadas, y al que la prensa de ese país no la daba como favorito.

Y así fue, una derrota en su partido inaugural ante México 2-0, hacía presagiar que este equipo B del técnico debutante Carlos Dunga no revalidaría el título ante rivales que venía con lo más granado.

Pero poco a poco la camiseta y la tradición hicieron mella en un combinado que tuvo como su máxima figura a Robihno, este jugador campeón goleador con 6 unidades y mejor jugador de la copa, dio declaraciones a la prensa que el equipo no ha desplegado su jogo bonitto y que los jugadores que están acá sienten la camiseta como si fuera su último aliento.

Al principio tuvieron una Robihnodependencia, pero poco a poco figuras como Danni Alvés, Diego, Vagner Love, Doni, relucieron en la cancha y dieron demostración que este equipo sería un duro hueso de ganar y así demostraron al golear 6-1 a Chile en cuartos de final.

La albiceleste que se opaco

La primera llegada del partido trajo el primer gol de Brasil. El partido parecía estancado en el centro del campo cuando un pelotazo largo encontró a Julio Baptista cerca del área quien, viendo adelantado a Roberto Abbondanzieri, sacó un remate de pierna derecha que se metió por el segundo palo; sin duda alguna uno de los goles más hermosos de este campeonato.

El gol tempranero determinó el libreto del partido, con Argentina obligada a buscar la posibilidad de atacar y Brasil concentrándose en el trabajo defensivo y tratando de explotar los espacios que se veía obligado a dejar el rival.

Inicialmente, pareció que Argentina, que llegaba a la final como clara favorita, iba a reaccionar ante el gol en contra con una andanada ofensiva. En el minuto 9, Juan Román Riquelme estrelló un remate contra el poste derecho del arco defendido por Doni, con lo que estuvo a punto de igualar el partido culminando una jugada iniciada por Lionel Messi, quien estuvo individual en el partido con varias jugadas de contraataque iniciadas por él.

Sin embargo, a los esfuerzos ofensivos argentinos les faltaba continuidad ya que al equipo le costaba muchísimo llegar y sufría con el trabajo de marca dispuesto por los brasileños, que permanentemente lograban doblar al hombre que llevaba la pelota.

Si Argentina tenía dificultades para llegar, Brasil, cuando se acercaba al área contraria, era casi siempre peligroso. Sobre todo las proyecciones de Maicon por la banda derecha hacían sufrir muchísimo a los argentinos y justo en una jugada por ese costado vino el segundo gol brasileño, cuando Roberto Ayala intentó cortar un centro con tan mala fortuna que terminó marcando en contra.

Brasil, contra la mayoría de los pronósticos, estaba imponiendo autoridad en el campo y no parecía extrañar a Ronaldinho ni a Kaká mientras que en Argentina Messi sufría con el sistema de marca del rival, Juan Sebastián Verón no aparecía para ejercer su acostumbrada función de despertar al equipo en los momentos difíciles y Riquelme, aunque lo intentaba todo, no era decisivo, llegando al punto de ser bloqueado al igual que un Carlos Tévez que no fue ni la sombra de otros partidos.

Brasil no sólo marcó bien sino que también, en su trabajo defensivo, recurrió con frecuencia a herramientas poco nobles como faltas reiteradas en el centro del campo y demoras deliberadas en la reanudación del juego.

Argentina no lograba generar nada interesante de las faltas a su favor y en cambio de una de ellas salió el contragolpe que trajo el tercer gol brasileño, marcado por Dani Alves tras recibir, completamente desmarcado, un pase de Vágner Love (el mejor jugador del partido), mientras los argentinos corrían desesperadamente en dirección a su propia área.

El tercer gol era ya la puñalada definitiva. Argentina, con el ingreso de Pablo Aimar y Lucho González por Verón y Esteban Cambiasso, le había dado más fuerza ofensiva al centro del campo pero la suerte estaba echada y Brasil estaba crecido.

Minuto 90, Brasil celebra, Dunga se la jugó y ganó, Basile y su cábala era derrota (estuvo con la misma ropa en todos los partidos). Brasil fue superior en todo el juego y le demostró a Argentina por qué son los campeones defensores

México con el tercer puesto


Un merecedor puesto
México se quedó con la tercera plaza

El invitado de la CONCAFAC volvió a demostrar su buen fútbol
y se quedó con el tercer lugar de la copa América a expensas de
Uruguay tres goles a uno


Con excepción de Argentina, la selección de México venció a las principales fuerzas del balompié regional y se fue con un festejado tercer puesto en la Copa América 2007 ante un Uruguay, bicampeón mundial y 14 veces ganador del principal torneo del continente americano a nivel de selecciones, fue la última víctima de México que le ganó 3-1 el sábado en Caracas por el tercer lugar.

Antes, México derrotó al pentacampeón mundial Brasil por 2-0 y también se deshizo de dos animadores permanentes de las últimas copas mundiales como Ecuador (2-1) y Paraguay (6-0), en este último caso en los cuartos de final.

"Ganar a esos equipos dice que nos estamos ganando ese honor que nos están calificando como la tercera fuerza del continente", dijo el técnico de México Hugo Sánchez tras la victoria ante Uruguay.

"Y esa es una responsabilidad que nos gusta y en un tiempo no lejano podemos aspirar a vencer a Brasil y Argentina y así poder ganar la copa", agregó el timonel.

Argentina frenó los sueños de grandeza de México al ganarle 3-0 en las semifinales, tal como lo había hecho en los octavos en el mundial de Alemania 2006 cuando lo doblegó 2-1.

"La conclusión de este torneo es positivo; el equipo fue de menos a más", dijo Sánchez tras la victoria ante Uruguay.

Y así fue un equipo que llegó a escasos días del inicio y con una derrota ante los Estados Unidos en la Copa de Oro, hizo que la prensa mexicana criticase al combinado que dirige Sánchez e inclusive de esta actuación dependería el puesto de la otrora figura del combinado azteca, quien llegó precedido de darle a México el lugar que merece en el fútbol.

México arrancó con las victorias ante Brasil y Ecuador y terminó su participación en su zona con un empate 0-0 ante Chile. Luego destrozó a Paraguay, cayó ante Argentina y se despidió ante Uruguay con la cabeza en alto.

"Este tercer lugar es un privilegio y una distinción, y además demuestra que México va por el buen camino", dijo Sánchez.

"Quedamos detrás de Argentina y Brasil y ojalá sigamos en esta línea ascendente para poder vencer a esos equipos en un futuro", afirmó.

Para Omar Bravo el proceso mexicano recién empieza ya que Sánchez apenas lleva poco más de seis meses en el cargo.

"Hay que adaptarse al proceso, al estilo, uno debe tener la capacidad para acoplarse", dijo Bravo, autor del segundo gol de México ante Uruguay, para el triunfo que completaron Cuauhtémoc Blanco, de penal y Andrés Guardado.

Según el arquero Guillermo Ochoa, los mexicanos "nos vamos tranquilos, contentos, satisfechos. Con la cabeza en alto de que se hizo un buen torneo, se hicieron buenos partidos y se lograron buenos resultados y el fútbol realizado le agradó a la gente que salió contenta".

En las Copas Américas que los aztecas han participado han estado disputando dos finales (la primera ante Argentina y la segunda ante Colombia) y a estado involucrada entre los primeros cuatro en las invitaciones recibidas.

Batallo con la moral en alto

Caracas, capital de Venezuela se preparó para recibir el único encuentro que disputaría el tercer puesto de la copa, luego de problemas ajenos que impidieron que la capital recibiera otro partido, se vistió con sus mejores trajes y recibió a dos equipos que comenzaron a dar un buen espectáculo.

Pero las cosas no comenzaron bien para Uruguay, quien perdió a su capitán Diego Lugano a los 38 minutos del primer tiempo, cuando cometió una falta en el área y se decretaría penal. Por lo que los aztecas tuvieron 55 minutos para sentenciar el tercer puesto.

Sebastián Abreu puso en ventaja a Uruguay a los 22 minutos e igualó Cuauhtémoc Blanco, de penal, a los 38, con la falta de Lugano; Omar Bravo a los 68 y Andrés Guardado a los 76 le dieron el triunfo al Tri.

Dentro de un primer tiempo bastante dinámico y entretenido, Uruguay fue apenas superior ante un México que al principio arriesgó poco y que levantó sobre el final.

Sin arredrarse por estar con uno menos, Uruguay mantuvo su vocación de ataque y tuvo dos ocasiones para desnivelar con sendos cabezazos de Andrés Scotti, lanzado desde el fondo de la defensa: El primero se lo atajó Ochoa y el otro se fue apenas desviado.

Por ser un partido sin demasiado compromiso, fue evidente que las obsesiones tácticas quedaron de lado y eso se evidenció en que se jugó abierto y casi sin marcas personales, aunque al mexicano Nery Castillo los defensores le hicieron sentir el rigor en sus tobillos.

Apenas despuntó el complemento, desde las tribunas empezó a cantarse por abrumadora mayoría "¡Fuera...Fuera!", sin que haya habido ninguna acción brusca en la cancha.

El destinatario del repudio fue el alcalde de Caracas, Juan Barreto, quien hizo su ingreso al estadio Olímpico en medio de una fuerte custodia. Con el público entretenido durante varios minutos en abuchear a Barreto, dentro del campo de juego no pasaba nada de nada, salvo un débil remate de Ramón Morales a las manos de Carini.

Por entonces, el partido era más que monótono por lo que Barreto prosiguió convertido en figura, en medio de algunas escaramuzas entre la policía y los espectadores.


jueves, 12 de julio de 2007

Final de la Copa América

Goles de Heinze, Messi y Riquelme
Argentina en busca de la revancha ante Brasil

Goleó a la selección de México 3 a 0 y espera el próximo domingo vengar la final de la pasada copa donde un gol de Adriano en tiempo reglamentario hizo que el partido se fuera a penales y los cariocas con su séptimo título

Maracaibo se vestirá de fiesta este domingo, los mejores equipos de Sudamérica decidirán por segunda ocasión consecutiva el título de la Copa América. Argentina y Brasil tienen cuentas pendientes que ajustar.
Argentina confirmando su favoritismo y con un conjunto lleno de estrellas venció contundentemente 3 a 0 a una México que no jugó su mejor partido en la Copa y que vio como un equipo argentino arremetió desde el pitazo inicial en busca del gol.
México había jugado con muchísima inteligencia, presionando a los hombres clave de la albiceleste y cerrando espacios a un equipo que es capaz de sentenciar si se le da apenas un centímetro. Un gol de Heinze cuando terminaba la primera mitad echó todo por tierra.
La reanudación mostró lo mil veces reiterado a lo largo de este torneo. Argentina con espacios es prácticamente indetenible. Los mexicanos salieron a buscar el empate, pero en su afán por ir hacia el arco de Abbondanzieri dejaron zonas libres para la albiceleste.
Allí se acabó todo frente a 42 mil espectadores en un estadio engalanado para la ocasión, con banderas de todo tipo y una que otra pancarta política como "Gracias Rangel por la Copa América", en referencia al gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez. Y es que en esas llegó un espectacular gol de Messi, quizá el mejor del evento. Recibió un pase de Tévez, avanzó hacia el área sin oposición y batió a Sánchez con un sutil toque.
Ya lo demás era relleno. Un penal sobre Tévez fue convertido por Riquelme para poner el 3-0 final. Argentina gana, gusta y apunta alto. Ahora buscarán una victoria ante una escuadra de Brasil que a pesar de contar con pocos jugadores de cartel, su encuentro contra Uruguay dejo claro que vienen con ganas de revalidar su título.

miércoles, 11 de julio de 2007

Brasil a la final

Vencio en penales a Uruguay
Brasil espera por nuevo título


La selección de Brasil se convirtió hoy en la primera clasificada a la final de la Copa América, al derrotar a Uruguay en la lotería de los penaltis, por 5-4, tras igualar 2-2 en los 90 minutos.
Fue obvio que el clásico iba a ser de "muerte" desde el primer minuto, con un planteamiento muy claro por ambos técnicos, uno para sorprender (Brasil) y otro para aguantar el aluvión (Uruguay).
El respeto de los 22 jugadores en la cancha fue el mayor provecho en los primeros diez minutos de juego, donde el nerviosismo en el césped del "Pachencho" Romero se reflejó en algunos pases equivocados.
Pero la fiesta brasileña comenzó en una precisa llegada de Julio Baptista por la derecha y fue el defensor Maicon (m.13), tras un rebote en el arquero Carini, el que empujó a la red para el 0-1.
A los 15 minutos, el partido se paralizó después que una torre del estadio sufrió un apagón.
Después de trece minutos sin jugar, el árbitro Óscar Julián Ruiz decidió reanudar el duelo mientras los jugadores tocaban el balón para no enfriarse.
Uruguay no se desordenó e intentó poblar el centro del campo con Pereira, García y Rodríguez, para detener a Gilberto Silva, Mineiro y a Julio Baptista, que buscaban alimentar a Robinho y a Vágner Love.
Los celestes se perdieron el empate con Diego Forlán (m.41), que hizo lucir a Doni, que se transformó en la figura apenas dos minutos más tarde a un remate de Recoba, que antes tuvo casi un tanto "olímpico".
Si de méritos se trata, el equipo de Tabárez lo tuvo en esos momentos, aunque fue Brasil el que reaccionó con un cabezazo de Vágner Love (m.45) ante Carini.
Una gran jugada de Maicon con Robinho fue protestada por los delanteros canarinhos como un posible penal.
La insistencia de los uruguayos que fueron creciendo llegó en un rechazo de Doni, que dejó el balón a Diego Forlán (m.45+4), para que el nuevo delantero del Atlético de Madrid empujara con remate cercano al palo derecho a la red.
Brasil, que parecía perdido en la cancha, reaccionó poco después con un tiro libre de Robinho que encontró a Julio Batista (m.45+8), quien libre de marca empujó a la red.
Los brasileños se encontraron con la ventaja antes de cerrar el largo primer tiempo, lo que hizo presagiar una segunda parte con mucha intensidad, uno por aumentar la diferencia y otro por encontrar el empate.
Y fue así, porque Robinho (m.49) dio el primer aviso con un tiro libre con comba y nuevamente repitió con otro desde la derecha (m.53), que esforzó a Carini para evitar el tercer gol.
Por momentos, el equipo de Carlos Dunga perdió el control del balón y fueron los uruguayos lo que dieron el ritmo, pero sin concretar con solidez frente a Doni.
Brasil se durmió en los laureles y los celestes igualaron en una gran jugada de Cristian Rodríguez por la izquierda.
El centrocampista encontró primero la cabeza de Forlán, que desvió hacia la derecha donde entró Sebastián "El Loco" Abreu (m.74), que llegó a tiempo en el segundo palo para igualar, reseñó Efe.
Con Robinho muy perdido en la cancha, el mérito de los celestes fue aprovechar la velocidad de Forlán, que corrió durante los noventa minutos.
Casi al final, Alex (m.88) no tuvo suerte en un tiro libre que pudo cambiar la historia.
En los penaltis, convirtieron Robinho, Juan, Gilberto Silva, Diego y Gilberto por Brasil, fallando Afonso y Fernando, mientras por Uruguay marcaron Andrés Scotti, Ignacio González, Cristian Rodríguez y Abreu, errando García al palo, Forlán y Lugano ante Doni. Brasil jugará la final contra el ganador del encuentro de este miércoles en Puerto Ordaz entre Argentina y México

Ichiro Suzuki MVP
Liga Americana llega a 10 en fila
La inédita marca de seis criollos participa en otro triunfo de la Americana



La Liga Americana extendió a diez triunfos al hilo su hegemonía sobre la Nacional, al vencer 5-4 en partido en el que por primera vez seis venezolanos actúan en un Juego de las Estrellas.
El jonrón como emergente de Víctor Martínez y el salvado de Francisco Rodríguez también colocaron a los jugadores nacionales en el registro de récords del All Star, algo que también vivió el béisbol japonés luego de que Ichiro Suzuki conectara el primer jonrón dentro del campo en 84 ediciones y ganara el premio al Jugador Más Valioso.
Martínez se llevó las palmas con el bambinazo productor de dos carreras en el octavo. Es la décimo octava vez que ocurre y la primera para un criollo. El bolivarense igualó a emergentes jonroneros como Willie Mays, Stan Musial, Harmon Killebrew, Reggie Jackson, entre otros.
El estacazo del catcher de Cleveland le dio ventaja de tres al joven circuito y le dio comodidad al relevo de cierre, en el que participaron Johan Santana y Francisco Rodríguez. "El Gocho" tiró el séptimo en blanco no, con dos ponches.
K-Rod vino desde el bullpen para poner punto final a un encuentro con la rayita de perder en segunda base. Alfonso Soriano la sacó con uno en base para poner al viejo circuito por una carrera y el manager Jim Leyland trajo al caraqueño, que cerró tras dominar a Aaron Rowand, después de dos boletos.
Miguel Cabrera, el único representante por la Nacional, fue el primer pinch hitter que usó el manager Tony la Russa, pero se ponchó para el out final de la segunda entrada.
Magglio Ordóñez terminó su primera titularidad con cuatro episodios a la defensa, mientras que falló en dos oportunidades con el madero. El campocorto Carlos Guillén se estrenó con tres innings en el terreno y dos turnos en blanco.
El yugo de la Americana no pudo ser acabado ni por el hermoso homenaje que le rindió todo el AT&T Park de San Francisco al legendario Willie Mays. La seguidilla es el segundo reinado más largo en este evento. Comenzó en 1997, cuando el joven circuito se impuso 3-1 en el Jacobs Field de Cleveland. Ahora los vencedores se colocaron a una victoria del récord absoluto en poder de sus vecinos, que no perdieron en once choques realizados entre 1972 y 1982.
Ichiro Suzuki tuvo jornada perfecta: se fue de 3-3, con dos remolcadas para el Más Valioso.